¿Qué come la gente? La guía del vegetariano

En los últimos años se están produciendo numerosos cambios en la sociedad. El ritmo de vida se ha transformado y las preocupaciones han aumentado, a la vez que lo ha hecho la concienciación sobre la alimentación. Como consecuencia, la salud y respeto al medio ambiente han cobrado protagonismo en el día a día de las personas. Esta mentalidad holística ha llegado a muchos ámbitos de nuestra vida, entre ellos, al de la nutrición, potenciando al vegetariano.

Las formas de entender la comida, tal y como las conocíamos hasta ahora, han cambiado. Como si fuese un juego de palabras, existen nombres para todos los modelos de alimentación. Y no solo eso: casi hay la misma variedad de dietas que de productos en el supermercado. Hoy en día, ha explotado todo un mundo alrededor de la comida que, a veces, incluso cuesta entender.

En los últimos años, lo ecológico y lo natural han cobrado fuerza no solo en las cestas de la compra, sino también en los estilos de vida. Así, el auge de lo bio ha provocado que las nomenclaturas hayan cruzado todas las líneas y se reproduzcan como la pólvora. Vegano, vegetariano, crudivegano… Estas palabras aparecen continuamente en los post que encontramos en Internet, en las conversaciones entre amigos y en los paquetes de los supermercados. Invitar a alguien a cenar o a comer se ha convertido en toda una aventura bajo estos términos. Pero esto se acabó. En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre estos nuevos usos de alimentación.

Vegetariano

Comida vegetariana

Es la dieta más conocida de todas. Su estricta definición, según la RAE, es «régimen alimenticio basado principalmente en el consumo de productos vegetales, pero que admite el uso de productos del animal vivo». Esto provoca que en muchos casos lleve a la confusión, ya que, por lo general, los vegetarianos rechazan productos como la carne y el pescado.

Normalmente, este tipo de alimentación está relacionado con el origen del producto y con una ideología de no a la explotación animal para la satisfacción humana. Por ello, en muchos casos sí que consumen alimentos de procedencia animal si el ejemplar no ha sufrido en el acto de su obtención.

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