Como preparar un sandwich de pastrami

Te enseñamos a preparar un sándwich de pastrami con una de las combinaciones de ingredientes más frecuente que podemos encontrar.

Qué maravilla son los sándwiches de pastrami, ¿verdad? Es pensar en ellos y empezar a salivar. Para probar los mejores, quizás deberíamos desplazarnos hasta Nueva York o, en su defecto, buscar una buena interpretación en algún establecimiento cercano.

Sin embargo, no es estrictamente necesario salir de casa, porque hacerlos en ella no es algo especialmente complicado. Sólo necesitaremos un poco de pastrami, mantequilla, pan de centeno, un buen queso, mostaza, pepinillos y cebolla morada. Por eso vamos a enseñarte cómo preparar un sándwich de pastrami en la comodidad de tu hogar. Un delicioso emparedado de esta bendita carne roja especiada que parecerá hecho en el mítico Katz’s Delicatessen de la Gran Manzana.

Cocinando el pastrami

El pastrami, especialmente en nuestro país, es difícil de conseguir y los buenos son todavía más difíciles de encontrar. Sin embargo, por suerte, es relativamente sencillo de preparar y solamente nos hace falta tiempo, porque no es un proceso precisamente corto. Necesitaremos una tapa de asado o un buen pedazo de falda de vaca, preparar una salmuera, tener cerca un buen número de especias y encontrar la forma de ahumar en casa.

El proceso más básico consiste en mantener la pieza de carne durante varias semanas, preferentemente dos o tres, en la salmuera que prepararemos con sal y especias como la pimienta negra, el laurel y el ajo. Seguidamente tocará extraerlo, recubriéndolo con una mezcla de más especias entre las que siempre habrá pimienta negra, para más tarde ahumarlo durante unas horas. Tres o cuatro serían las ideales. Acto seguido, sólo quedará cocerlo al vapor y habremos terminado.

Preparando el sándwich de pastrami

Con todos los ingredientes dispuestos, siendo los esenciales el pastrami que habremos cocinado y el pan, si queremos hacerlo como en Katz’s Delicatessen añadiremos mostaza, aunque es opcional, y lo acompañaremos con varios pepinillos cortados por la mitad. Tan fácil como eso.

Sin embargo, existen recetas que incorporan otros ingredientes con el fin de hacer todavía más suculento este emparedado, como la siguiente. En ella tomamos el pan de molde y extendemos sobre él un poco de mantequilla, de las ligeras a ser posible, para que no intervenga excesivamente en el sabor. A continuación, si hemos optado por la mostaza, la untamos al gusto. Más vale quedare corto que pasarse, recuérdalo. Acto seguimos añadimos el pastrami, en lonchas, hasta que alcance un dedo de grosor; aunque de nuevo esto puede ir al gusto, con más o menos carne, hasta llegar al tamaño descomunal del famoso restaurante neoyorkino. Finalmente añadimos la cebolla, alguna loncha de queso y los pepinillos, unos pocos, dentro del propio bocadillo.

Será opcional, y recomendable, tostar el pan. Lo podemos hacer antes o después, en este caso con el queso ya colocado y en la sartén, para propiciar que se funda un poco. El sándwich de pastrami, lo hagas como lo hagas, quedará riquísimo.